Biografía. José María López Mezquita, 1883 - 1983

José María López Mezquita nació en Granada el 25 de abril de 1883. Dotado de excelente memoria, estudió el Bachillerato en Granada, pero sintiendo una gran vocación por la pintura recibió a los nueve años las primeras lecciones de dibujo bajo la dirección del pintor granadino D. José Larrocha.
A los trece años fue a Madrid, ingresando en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, asistiendo al mismo tiempo al estudio de Cecilio Plá.

A los dieciocho, en la Exposición Nacional de 1901, donde sólo se concedieron dos medallas de oro, obtuvo una de ellas por su cuadro "Cuerda de presos".

En 1902 viajó al extranjero pensionado por la Infanta Doña Isabel de Borbón. Durante varios años recorrió Francia, Bélgica, Holanda, Inglaterra e Italia, estudiando la pintura de estos países y visitando sus museos.

Residió cuatro años en París, donde tuvo estudio, precisamente cuando la pintura impresionista francesa había dado sus mejores frutos y triunfaba el postimpresionismo de Cezanne, Van Gogh y Gaugin.

López Mezquita, que en su primera época había sufrido la influencia del impresionismo de Sorolla, más bien reaccionó en aquel medio hacia la pintura clásica española, con un sólido estudio de la forma y entonación del claroscuro.

En 1903 concurrió por primera vez al Gran Salón de París, obteniendo tercera medalla de oro por el cuadro "Reposo", que después volvió a ser premiado en Barcelona con medalla de plata.


Retrato del pintor hacia 1904
En 1904 expuso dos retratos en el primer Salón de Otoño que se celebraba en París, uno de la madre del artista y el otro de Miss Mumford, por cuyo envío fue nombrado "Miembro Sociétaire".

En 1905 regresó a Granada, pintando en 1906 con gran entusiasmo el admirable grupo de retratos "Mis amigos", a los veintitres años. La gestación de este cuadro nació en Londres, cuando el joven artista contemplaba los magníficos grupos de retratistas ingleses llenos de empaque y distinción. Él pensó entonces llevar al lienzo las personas de la vida corriente, logrando legar a la posteridad en este gran cuadro los tipos populares de la clase media con la indumentaria de una época.

En la Nacional de 1903 expuso: "Mis amigos", "Una monja" y los retratos de Seco de Lucena, "Su tío", "Larrocha", "Una señorita", y los paisajes: "El patio de Lindaraja", "Vista del Albaicín" y "Otoño en la Alhambra".

En 1908 expone también en la Nacional los retratos de Pablo Loizaga, "La madre del pintor", la señora de Bermejillo, el pintor Francisco Posada, "El artista y su modelo" y "Entre clérigos".

En el año 1910 obtuvo tres primeras medallas de oro: una en la Exposición de Buenos Aires, por el retrato "Mi amigo don Segundo", cuadro festivo de gran tamaño, en el que aparece el mencionado D. Segundo montado en un asno lujosamente enjaezado con la jáquima y otros pintorescos arreos granadinos de vistosos colores, llevado del ronzal por un pastor enzamarrado.

En la de Bruselas del mismo año fue premiado con medalla de oro su cuadro "La juerga", una obra de gran dramatismo y vivos contrastes que representa unos ciegos tocando en una sala de fiestas mientras los concurrentes beben y bailan.

Y la tercera medalla la obtuvo en la Exposición Nacional de Madrid por el grupo de retratos de "La familia de Bermejillo". Junto a ellos el pintor presentó también un cuadro de gran tamaño titulado "El Velatorio", que representaba la antigua costumbre de bailar y cantar la noche delante del cádaver de los niños.

Por esta época contrajo matrimonio con Doña Fernanda Morales Díaz, de Granada, de cuyo enlace nació un hijo, Julio, que no tuvo aficiones pictóricas y siguió la carrera de Ingeniero.

Un magnífico retrato de su señora con mantilla negra, que figuró en la Exposición Nacional de 1915, desapareció, como otros cuadros, a consecuencia de la guerra.

En 1911 obtiene medalla de oro en la Internacional de Barcelona. En 1912 pintó "Día de fiesta", un magnífico cuadro que representa un interior con un grupo de muchachas sentadas y una vieja más al fondo, donde se ven utensilios de cocina y cacharros de cobre.

En la Nacional de 1912 presentaba cuatro cuadros: "De sobremesa", "Carolinita", "La tía Sabina" y un paisaje, "Calle de Ávila".

De 1914 es su famoso y conocido cuadro "La Infanta doña Isabel de Borbón con la Marquesa de Nájera", donado por el artista al Museo Municipal de Madrid.


El pintor y su esposa junto a un retrato de ambos que realizaba López Mezquita hacia 1915
En 1915 acudió López Mezquita a la Exposición Nacional con doce cuadros colocados en una sala donde también exponía Gonzalo Bilbao. Figuraban los retratos de la Infanta doña Isabel con la Marquesa de Nájera, la señora de Eizaguirre, la señorita Carmen Bermejillo, la señora del pintor con mantilla negra, el escritor Ramón Pérez de Ayala, el crítico José Francés, el torero "Machaquito", "Jóvenes segovianas", "Aldeanas de Ávila", "Tipos segovianos", "Araceli" y "Estudio de naturaleza muerta".

En octubre de 1924 es elegido Académico de número de la Real de Bellas Artes de San Fernando. Y miembro correspondiente, primero en 1926, de la Hispanic Society de América, de New York, siendo nombrado miembro de número en 1930. Lo fue también de la de Bellas Artes de Lisboa, de la Real de Amberes y las Artes y Letras de Cuba.

Hacia 1917 comenzó a dedicarse más asiduamente a la pintura de retratos. Pero desde el principio de su carrera artística, el pintor alternó la pintura de retrato con más de cien cuadros de tipos y costumbres de las diferentes regiones de España, pero principalmente de Castilla y Andalucía, Valencia y Alicante.

Un acontecimiento importante en su vida sería su Exposición de 1926 en Norteamérica, a la que seguiría un largo periplo por Sudamérica durante el cual realizaría numerosos retratos a gente tan importante como: el poeta brasileño Antonio Mariano Alberto de Oliveira, a los expresidentes de Uruguay, Brasil, Venezuela y Argentina, entre otros. En el verano de 1928 regresa a España y continua su prolífica carrera como retratista durante varios años. Con la gran cantidad de encargos que recibió y los cuadros que vendió, López Mezquita hizo una gran fortuna en Estados Unidos, empleando su mayor parte en valores norteamericanos y construyendo dos magníficos estudios en España: uno en pleno palmeral de Elche, para pintar allí los inviernos, y otro en Ávila, en un sitio muy tranquilo, al lado de la iglesia de San Martín, entre las antiguas murallas y el famoso convento de la Encarnación. Uno de los sueños del artista al consolidar su fortuna era pintar en grandes lienzos la vida de Santa Teresa de Jesús para crear un gran museo en Ávila y donárselo a la ciudad. Lo que no pudo ser debido a la gran depresión económica de los Estados Unidos de 1929, que produjo una extraordinaria baja en los valores, mermando su capital, que después sufrió otro quebranto a consecuencia de la guerra civil española, en al que perdió los muebles y cuadros que tenía en Madrid, asegurados entonces en cuatrocientas mil pesetas.

En 1944 se instaló en la Habana, pintando los retratos de las principales familias de la sociedad cubana.

En 1946 murió su mujer y poco tiempo después contrajo segundo matrimonio con Miss Elnora Gruber en Nueva York. Allí recibió el encargo del Museo de la Hispanic Society de América de pintar en Portugal cuadros de tipos y costumbres. Para ello recorrió el país luso y pintó en 1948 y 1949 una docena de cuadros, entre ellos: "Pescadores en duelo", "Lobo de mar", "Novia" y "Aldeana de Viana de Castelo". En Lisboa realizó dos retratos de sus amigos Reinaldo dos Santos, médico y crítico de arte, y José María Salinas.

A su regreso a Nueva York pinta el retrato de su segunda mujer para el Museo de la Hispanic Society de América, lo que aumenta la colección de dicho museo a un total de setenta obras del pintor.

En 1952 regresa a España y pasa el verano en su estudio de Ávila, donde pinta nueve cuadros, entre ellos los retratos del señor Abella y del pintor Alberti, además de un notable autorretrato. En noviembre de ese mismo año tiene lugar la Exposición Antológica de López Mezquita en el Salón del Círculo de Bellas Artes, un importante acontecimiento artístico con gran éxito de público y crítica.


El pintor en su estudio de Madrid